"En un partido de cualquier deporte o de la vida uno dice `tengo que ganar o ganar, no puedo perder', y yo lo primero que digo es que podemos perder, vos no querés perder pero podés perder. El vencer es uno de los mandatos de éxito de la sociedad, pero son los mandatos de unos pocos que lo consideran de una determinada manera al éxito, a eso hay que rebelarse. Rebelarse es considerar qué significa el éxito para cada uno de nosotros", analizó.
Durante la charla, el entrenador campeón del mundo con "Las Leonas" en el Mundial 2002 recordó anécdotas, como la que vivió en 2000 en un Trofeo de Campeones jugado en Amsterdam, cuando en el entretiempo del partido ante Australia confundió el vestuario. “Estábamos perdiendo 2-0 con Australia y no le encontraba la vuelta al partido, no sabía cómo revertir la historia y me fui al vestuario, con la cabeza gacha, pensando en qué decir", comenzó el relato Vigil.
Y completó: "Cuando llegué al vestuario -prosiguió-, sin mirar a las chicas, cosa que no hago nunca, comencé a hablar de la garra, de que había que seguir intentando, lo hice con mucho ímpetu, hasta que de golpe, diez segundos después, me di vuelta y vi que todas eran camisetas amarilla, me quería morir, me sentí la persona más chica del mundo. Me volví caminando hacia nuestro vestuario y después de muchos años recién ahora estoy contando esta historia".

No hay comentarios.:
Publicar un comentario